Hakuna, jóvenes y mucho más

Publicado el 10/01/2026
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Hakuna, jóvenes y mucho más

Estas Navidades se les volvió a escuchar con fuerza en el gran concierto que ofrecieron en la Plaza del Sol, en Madrid. Su alegría contagiosa no pasó desapercibida y volvieron a surgir muchas preguntas: ¿Quiénes son estos jóvenes que hablan de Adoración, de entrega, de Horas Santas y que exhiben su fe sin remilgos ni dobleces, en toda su realidad, sin medias verdades? Hablamos de Hakuna, actualmente una Asociación Privada de Fieles que nació al calor de la Jornada Mundial de Río de Janeiro, en el año 2013, de la mano de un grupo de jóvenes acompañados por el sacerdote José Pedro Manglano. «Ahí fue donde decidieron juntarse, crear música y sobre todo, adorar a Cristo Sacramentado, que es en torno a quien todo gira y todo nuestro ser se fija en Él». Así lo cuenta María Goñi, joven asturiana miembro de Hakuna desde hace años. Ella conoció el movimiento especialmente a partir de la pandemia. Ya en el año 2019 acudía a las Horas Santas que se organizaban y durante el confinamiento, seguía a través de YouTube las charlas o la Adoración al Santísimo que se retransmitía online, «una forma de estar conectada, porque no podíamos salir de casa», explica.

Fue a partir del verano de 2021 cuando se animó, junto con unas amigas, a hacer el Camino de Santiago con Hakuna. Hubiera hecho «Compartiriados», que es el voluntariado que hacen en el movimiento, pero aún resultaba imposible por la situación sanitaria, que lo impedía. «En el Camino de Santiago fue donde realmente lo conocí, conocí el estilo de vida de Hakuna, me enamoré de Cristo y de las canciones, porque como todo el mundo sabe, quien canta, reza dos veces y a mí cantar me ayuda mucho a rezar», explica.

En el caso de Joel Gómez, un joven santanderino que actualmente trabaja en Asturias, fue en su ciudad natal donde conoció Hakuna. «Al principio iba un poco a mi bola, hasta que hace unos años empecé a ir a Godstops, que son pequeños retiros de fin de semana donde se trata un tema a fondo y fue a raíz de eso y de alguna otra escapada con ellos cuando me fui metiendo de lleno», cuenta.

Joel Gómez y María Goñi

Godstops, Compartiriados, Revolcaderos (formación sobre un tema concreto), son algunos de esos nombres que, desde fuera suenan extraños pero para ellos forman parte de su cotidianeidad. Al igual que María o Joel, muchos jóvenes llegan a Hakuna atraídos, generalmente por la música, pero también al verse rodeado de otros chicos y chicas de su misma edad que parecen haber llegado a un lugar donde, quizá no obtienen todas las respuestas, pero sí la paz y la alegría que les ayuda a caminar en un mundo que no se lo pone fácil.

Actualmente se reúnen todos los lunes en la parroquia de Corazón de María, en Oviedo, y en verano en Gijón, en la parroquia de San Juan XXIII de Viesques. Allí acuden generalmente jóvenes universitarios y trabajadores, pero también hay un grupo de personas de mayor edad, con familias, que se reúnen en la parroquia de los Carmelitas de Oviedo. Son los Hakuna Summit Senior.

«En Hakuna siempre decimos que no contamos quién viene. Nos da lo mismo ser 50 que ser dos personas delante de Cristo. Con nosotros viene quien quiere, ni pasamos lista, ni hay que rellenar formularios. Todo el mundo es bienvenido», afirma María Goñi. Y van llegando. Quizá porque, como afirma Joel, «La gente va a un concierto de Hakuna y todo lo que ve son sonrisas. La gente está feliz y la felicidad al final es atractiva. Yo veo a alguien sonriendo por la calle y me digo yo quiero ser tan feliz como esa persona».