Acercándonos al segundo domingo de Cuaresma Mons. Jesús Sanz Montes comparte de nuevo una breve meditación en vídeo, donde explica que «Nuestra condición de cristianos no nos exime de ningún dolor, no nos evita ningún cansancio, no nos desgrava ante ningún impuesto» y señala que, por tanto, «hemos de redescubrir siempre, y la cuaresma es un tiempo propicio para ello, que ser cristiano es seguir a Jesús, en el Tabor o en el Calvario; cuando todos le buscan para oír su voz y cuando le buscan para acallársela; cuando todos le aclaman ¡Hosannas!, como cuando le gritan ¡Crucifixión!». Señala, además, que «en el Evangelio de este domingo volvemos a escuchar también nosotros: No tengáis miedo… pero levantaos, bajad de la montaña y emprended el camino. Así, en la Cuaresma cristiana se nos invita a ensimismarnos con esa palabra bienamada que Dios no deja de pronunciar en su Hijo, una palabra que nos llena de paz y alegría como equipaje de esperanza para el camino. No hacemos nuestro acopio de intereses para vivir mejor parapetados sin que nadie nos moleste, sino que nos sabemos llamados a hacer un camino en el que Dios va delante como primer caminante».