Proyecto Amor Conyugal ofrece, por vez primera en Asturias, retiros para novios. No es una novedad en otras diócesis pero sí en la nuestra, donde el próximo mes de abril, concretamente de los días 24 al 26, tendrá lugar esta primera experiencia que, como explica Cristina Menéndez, una de sus coordinadoras, es un tiempo de «discernimiento», un «fin de semana con el Señor en el centro de todo, en el que los novios van a tener la oportunidad, lo primero, de saber lo que es la vocación al matrimonio, para discernir si ese es el camino al que Dios les llama. También para discernir si la persona con la que están en el noviazgo es esa persona con la que querrían compartir el matrimonio. Y por último, también se les hace una propuesta bellísima, que no es otra que la propuesta de la Iglesia, para vivir su noviazgo en cristiano. Es decir, se les explica cómo la sexualidad está pensada para la vida matrimonial y se les ilusiona con esa propuesta que es la verdadera». Así lo desgrana Cristina Menéndez y así se ofrece a jóvenes parejas que quieren profundizar en su relación a la luz de la fe, con el objetivo de que «los novios lleguen al matrimonio convencidos de a lo que se van a enfrentar y a lo que va a ser su vida: una vocación maravillosa».
Este retiro está organizado en colaboración con la parroquia San Juan XXIII de Gijón, y tendrá lugar en Perlora, como habitualmente sucede con los que se organizan para matrimonios. La información para inscribirse está disponible en este link.
Proyecto Amor Conyugal llegó a nuestra diócesis de la mano, precisamente, de Cristina y de su marido, Galo, en el año 2021. Son ya numerosos los matrimonios que han hecho los retiros, que consisten en reunirse dos días, 48 horas, con el Santísimo expuesto todo el tiempo, y donde «recibimos formación sobre el matrimonio como Dios lo pensó, no como ahora mismo nos lo ofrece el mundo o la sociedad confusa en la que vivimos, sino ese matrimonio como Dios lo pensó, basado sobre todo en un regalo maravilloso que san Juan Pablo II nos dejó a la Iglesia, como es la Teología del cuerpo», explica Cristina. Algunos de esos matrimonios que ya han hecho los retiros tienen encuentros puntuales «de oración, convivencia y formación», como el que tuvo lugar el pasado fin de semana en el Seminario. Según Cristina, esta iniciativa intenta responder al «ataque terrible» que están sufriendo los matrimonios. «Ya lo dijo Sor Lucía en Fátima –recuerda–, que el último ataque del demonio sería contra la eucaristía y contra la familia, y eso es lo que estamos viendo», por lo que «esta evangelización para los matrimonios es muy necesaria y actual, porque necesitan aprender a quererse, ir de la mano de Dios porque el Señor ha hecho una alianza con nosotros en el matrimonio».
En este sentido, el primer retiro para novios que va a celebrarse en la diócesis «es una esperanza», afirma Cristina, porque «les vamos a decir que el matrimonio es una belleza y que es posible; que el amor no se acaba nunca y que nosotros llevamos 20, 30, 40 años casados y que es posible, porque de la mano de Dios van a tener un matrimonio feliz. Esto no significa que no pasen por crisis o pruebas, pero son oportunidades para crecer, para estar más cerca de Él, recordando siempre que, después de la cruz, viene la resurrección».