Presentado el proyecto «Pinturas murales en las Iglesias y Capillas de la Diócesis de Oviedo»

Publicado el 20/02/2026
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Presentado el proyecto «Pinturas murales en las Iglesias y Capillas de la Diócesis de Oviedo»

Este martes se presentaba, en el Palacio Arzobispal, el proyecto «Pinturas Murales en las Iglesias y Capillas de la Diócesis de Oviedo», un trabajo promovido por la Vicaría Episcopal de Cultura y Relaciones Institucionales, con Jorge Juan Fernández Sangrador y la Oficina de Bienes Culturales de la Diócesis, con su responsable, Otilia Requejo y la Restauradora y Conservadora Lucía Riesgo. El acto, que estuvo presidido por el Arzobispo de Oviedo, Mons. Jesús Sanz, contó con diversos invitados del mundo de la cultura y la Universidad.

Otilia Requejo, Mons. Jesús Sanz y Lucía Riesgo, momentos antes del inicio de la presentación

En el transcurso del mismo, se explicó que el proyecto nacía en el marco de una revisión general y actualización de los inventarios de bienes culturales de la diócesis que se están llevando a cabo en la Oficina de Bienes Culturales desde hace tiempo y que es una de las líneas de trabajo de la misma. En ese patrimonio religioso de la diócesis, una parte importante son iglesias y capillas que conservan manifestaciones pictóricas desde la temprana Edad Media hasta la actualidad. «Es un patrimonio frágil cuya conservación se ve comprometida, no sólo por la falta de recursos, sino también porque el conocimiento que tenemos del mismo es limitado», explicaba Otilia Requejo, que recordaba que el proyecto nacía «de una necesidad práctica: tener un inventario preciso y actualizado de las iglesias que conservan decoración pictórica, integrando toda esa información disponible en unas bases de datos que faciliten su gestión y conocimiento».

Los inventarios y catálogos del patrimonio religioso y diocesano constituyen una parte esencial del trabajo de las Delegaciones episcopales de Patrimonio en las diócesis. Una labor que se lleva a cabo desde los años 80 del pasado siglo, a raíz de los acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede en materia de patrimonio cultural. El mismo Papa León XIV ha recordado recientemente la importancia y la necesidad de los inventarios en las diócesis, durante el mensaje que dirigió a los Delegados diocesanos de Patrimonio Cultural de las diócesis de Perú. «Habló de la necesidad y del valor del inventario y de la catalogación sistemática de los bienes muebles e inmuebles de la Iglesia, considerándolo una tarea fundamental para planificar su conservación y restauración. La verdad es que resulta sorprendente gratificante oír hablar a un Papa de la importancia de los inventarios y poner en valor el trabajo de los delegados de patrimonio», afirmaba Otilia Requejo.

Lucía Riesgo, Conservadora en la Oficina de Bienes Culturales, explicó en su intervención que el proyecto «se ha desarrollado en dos líneas de trabajo complementarias: por un lado, hemos llevado a cabo la revisión de un extenso archivo de bienes muebles que nos permitió recopilar, contrastar y actualizar la información ya existente. Por otro, hemos creado dos bases de datos específicas: la primera está dedicada a los inmuebles, es decir, las iglesias y capillas que conservan pintura mural, y la segunda se compone de fichas de catálogo individuales. Estas, concebidas como un documento accesible que puede actualizarse con facilidad, permiten incorporar nuevas intervenciones de conservación o de restauración, añadir datos técnicos derivados de los estudios posteriores que se realicen, y renovar tanto la documentación fotográfica como la información de su estado de conservación».

D. Jorge Juan Fernández Sangrador y Mons. Jesús Sanz Montes

Son un total de 258 las iglesias inventariadas con pinturas murales en su interior, pero en la Oficina de Bienes Culturales no descartan que continúen apareciendo más en el futuro. «Es algo relativamente frecuente –afirmaba Lucía Riesgo–.  En muchas ocasiones, bajo capas de cal aparecen pinturas murales ocultas. Un caso muy conocido es el de Santullano, cuyas pinturas fueron recuperadas a comienzos del siglo XX por Fortunato Selgas. Como ejemplo reciente, la iglesia de Santa María Magdalena de Poo, en Cabrales, donde han salido a la luz unos vestigios de pintura mural que fueron objeto de una primera valoración visual por el restaurador Jesús Puras Figueras en octubre del pasado año.  Estos restos todavía están pendientes de estudios previos para poder caracterizar matérica, técnica y estratigráficamente las pinturas».

Las manifestaciones pictóricas murales más antiguas que hay recogidas pertenecen al prerrománico. Más adelante, especialmente entre los siglos XV y XVIII, la pintura mural alcanzó un pico de difusión y de continuidad en el tiempo, y en la edad contemporánea esta tradición ha continuado, como se puede comprobar en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en Villalegre (Avilés), que presenta un completo programa iconográfico en torno a esta devoción o por ejemplo la iglesia de Santa María Magdalena de Ribadesella, en la que parte del programa iconográfico está dedicado a un ciclo sobre las consecuencias y los horrores de la guerra.

Entre otras iglesias con pinturas murales a destacar, la conservadora Lucía Riesgo señala principalmente «el occidente asturiano»: «iglesias como Santa María del Monasterio de Hermo; Santa María de Carceda o San Juan de Villaverde son excelentes ejemplos de la tradición pictórica asturiana y además de su interés artístico presentan ciclos y cronográficos muy variados y muy completos que dan una visión de la riqueza que es este patrimonio».