El Museo de la Iglesia inaugura el ciclo «Miércoles en el Museo»

Publicado el 05/11/2026
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El Museo de la Iglesia inaugura el ciclo «Miércoles en el Museo»

El Museo de la Iglesia en Asturias celebró ayer la primera sesión del ciclo de conferencias «Miércoles en el Museo», una iniciativa destinada a profundizar en el conocimiento de la colección y poner en valor las aportaciones de sus donantes. La jornada giró en torno a las siguientes obras: el Retrato del canónigo D. Arturo Álvarez González, Chantre de la Catedral de Oviedo, de Paulino Vicente (Oviedo, 1899-1990), incorporado a la colección mediante la donación de la familia Figar Álvarez en 2024; y las pinturas San Jerónimo en su estudio y Ángel acompañando a Tobías, del artista Renato Codan (Trieste, 1914-Venecia, 1983), donadas por D.ª Isolina Alonso Alonso en 2002.

La primera conferencia corrió a cargo del Dr. Juan Carlos Aparicio Vega, del Departamento de Historia del Arte y Musicología de la Universidad de Oviedo, quien abordó la figura y la trayectoria artística de Paulino Vicente. Su intervención ofreció una aproximación amplia a la biografía y producción del pintor ovetense, atendiendo tanto a su evolución creativa como a los distintos contextos geográficos y profesionales que marcaron su carrera.

En la segunda parte de su intervención, Aparicio centró la atención en el retrato del canónigo D. Arturo Álvarez González, subrayando la relevancia histórica y patrimonial de su reciente incorporación al Museo gracias a la generosidad de la familia Figar Álvarez, cuyos miembros estuvieron presentes en el acto. La obra constituye un testimonio de interés para el conocimiento de la memoria eclesiástica asturiana y de las personalidades que desempeñaron responsabilidades relevantes en la la Diócesis de Oviedo.

Natural de Aller, D. Arturo Álvarez González desarrolló una trayectoria vinculada a distintos destinos y responsabilidades eclesiásticas, entre ellos Villaviciosa, Selorio, Nava, Covadonga, Oviedo. En 1918 fue nombrado canónigo de la Catedral de Oviedo; en 1920 asumió el cargo de fiscal general y, posteriormente, en 1941, el de chantre, para desempeñar en 1942 la responsabilidad de provisor. Estos datos permiten situar este retrato del año 1952 en el contexto de la trayectoria institucional y personal del eclesiástico, así como interpretar los atributos iconográficos que porta, vinculados a su dignidad y condición capitular.

La segunda conferencia fue impartida por D. Guillermo Juberías Gracia, también del Departamento de Historia del Arte y Musicología de la Universidad de Oviedo, quien presentó las pinturas San Jerónimo en su estudio y Ángel acompañando a Tobías, de Renato Codan (Trieste 1914-Venecia 1983). Su intervención constituyó una aproximación a un artista todavía escasamente conocido, señalando algunos hitos biográficos y profesionales que permiten comenzar a reconstruir su trayectoria.

Juberías situó la producción de Codan en relación con la tradición prerrafaelita y con su pervivencia en el arte europeo del siglo XX. En particular, destacó la recuperación de los ideales estéticos del primer Renacimiento, característica de la Hermandad Prerrafaelita, y la manera en que determinados artistas posteriores retomaron sus planteamientos formales, compositivos y simbólicos.

Para desarrollar esta lectura comparativa, el conferenciante propuso un recorrido por algunos de los principales precedentes renacentistas de ambos temas iconográficos. En el caso de San Jerónimo en su estudio, estableció conexiones visuales y temáticas con la célebre composición de Antonello da Messina, conservada en la National Gallery de Londres, con la interpretación de Alberto Durero del Museo Nacional de Arte Antiguo de Lisboa y con la pintura de Domenico Ghirlandaio ubicada en la iglesia florentina de Ognissanti. Estas referencias permitieron examinar la consolidación de la imagen de san Jerónimo como erudito, rodeado de los instrumentos y objetos propios de la actividad intelectual, así como la evolución de este modelo en la tradición pictórica europea.

Por su parte, para abordar el episodio de Tobías y el ángel, Juberías recurrió a las composiciones de Piero del Pollaiuolo, conservada en la Galleria Sabauda de Turín, y de Andrea del Verrocchio, perteneciente a la National Gallery de Londres. La comparación permitió situar la obra de Codan dentro de una tradición iconográfica renacentista en la que el relato bíblico se presta a diferentes soluciones compositivas y expresivas, y analizar la continuidad de estos modelos en la pintura del siglo XX.

La sesión inaugural de «Miércoles en el Museo» puso así de manifiesto el potencial de las colecciones del Museo de la Iglesia como punto de partida para nuevas investigaciones y lecturas histórico-artísticas y destacó el papel fundamental del mecenazgo y de las donaciones particulares en la conservación, enriquecimiento y difusión del patrimonio cultural.