El Camino Neocatecumenal celebra el 50 aniversario de su presencia en la diócesis

Publicado el 28/11/2025
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El Camino Neocatecumenal celebra el 50 aniversario de su presencia en la diócesis

Corría el año 1975, hace ahora 50 años, cuando el padre Florencio, un carmelita que había conocido el Camino Neocatecumenal en Calahorra, se puso en contacto con varios párrocos de Oviedo para comenzar allí esta iniciación cristiana. Las personas contactadas fueron Ramón Iglesias, párroco entonces de Santa María La Real de la Corte y Óscar de la Roza, párroco de San Francisco, ambas de Oviedo. Estas catequesis concluyeron con una convivencia en Covadonga entre los días 6 y 8 de diciembre y fruto de la misma nacieron las tres primeras comunidades del Camino Neocatecumenal que hubo en la diócesis.

Hoy el Camino Neocatecumenal celebra en Asturias sus 50 años de presencia en la diócesis, y lo hará «con gratitud y alegría», primero con la eucaristía de Acción de Gracias en la Vigilia de la Inmaculada, el próximo domingo, 7 de diciembre, a las 21 h en la parroquia de Nuestra Señora del Carmen (Oviedo) y al día siguiente, lunes día 8 de diciembre, a las 18 h tendrá lugar un concierto en el que la Orquesta y Coro del Camino interpretará la Sinfonía de Kiko Argüello, que estará presente, a sus 87 años, acompañando a los asturianos en esta ocasión.

Primeras Comunidades en la diócesis del Camino Neocatecumenal (año 1975)

Él fue el iniciador del Camino, junto a otra mujer, Carmen Hernández, y nació en los años 60 del pasado siglo en las chabolas del barrio de Palomeras, en Madrid. Se había ido a vivir allí «en medio de una profunda crisis existencial», como él mismo siempre relató, «influenciado por la espiritualidad de Charles Foucauld y convencido de que Jesucristo se encontraba entre los pobres». Su presencia en el barrio no pasó desapercibida y muchos comenzaron a acercarse a él. Entre ellos se creó un lazo espiritual que dio origen a una comunidad que celebraba la fe y que ayudaba a cambiar la vida de muchas personas desesperadas. El entonces Arzobispo de Madrid, Mons. Casimiro Morcillo, al conocer esta realidad, le pidió a Kiko Argüello que llevara ese mismo espíritu y carisma a las parroquias. «Desde entonces lo único que se ha hecho es seguir lo que Dios ha ido marcando en la historia y que el magisterio ha ido confirmando», explica Daniel Turiel, responsable del Equipo de Evangelización de la diócesis.

Según el Estatuto otorgado por la Santa Sede, el Camino Neocatecumenal es «un itinerario de formación católica, válida para la sociedad y para los tiempos de hoy». Una «modalidad de realización diocesana de la iniciación cristiana y de la educación permanente de la fe, según las indicaciones del Concilio Vaticano y del Magisterio de la Iglesia al servicio de los obispos. Los diferentes Papas lo han reconocido como un don del Espíritu Santo a la Iglesia de nuestros tiempos», recalca Daniel, que explica que, en el día a día, se apoyan «en un trípode fundamental: la celebración de la Palabra de Dios, que celebramos una vez a la semana; la centralidad de la liturgia, especialmente de la Eucaristía celebrada en las primeras vísperas del domingo y la vida en comunidad, que crece y se expresa especialmente en las convivencias de la comunidad».

Renovación del bautismo en la Vigilia Pascual al término del neocatecumenado

A lo largo de estos 50 años de historia en la diócesis, el Camino Neocatecumenal ha dado como fruto la vocación de seis sacerdotes y también varias familias que han dejado su hogar, su vida y sus trabajos para irse a evangelizar a otros lugares. Actualmente hay una familia en el Extremo Oriente, otra en Centroeuropa, otra en Túnez, dos en Francia y dos en diferentes puntos de España. Además, a lo largo de estos años ha habido presencia evangelizadora en otros países como América (Venezuela, México, Ecuador, Chile, Perú y Estados Unidos), en Australia, en China y en diferentes países de África.

En la diócesis se han dado catequesis en más de 40 parroquias y actualmente están en tres parroquias de Oviedo, una de Avilés y una de Gijón, con un total de 22 comunidades y cerca de 700 miembros,