Mons. Jesús Sanz comenzará la próxima semana la organización de una nueva Visita Pastoral, en esta ocasión al Arciprestazgo de El Caudal. Será, como señala su arcipreste el sacerdote Miguel del Campo, «una oportunidad extraordinaria que tiene el Obispo de ver a su pueblo y también, cómo no, del pueblo para ver al Obispo. Se preparará todo para que pueda ver y conocer las máximas realidades posibles del Arciprestazgo, por supuesto a los sacerdotes, que tienen un encuentro entrañable con nosotros antes de comenzar la Visita Pastoral, pero también con las comunidades religiosas, los colegios que pueda haber y que estén vinculados a la Iglesia, residencias de ancianos, enfermos, Cáritas, agentes de pastoral, catequistas, niños etc. Es como como una oportunidad extraordinaria de encuentro del pueblo con su pastor y del pastor con su pueblo».

Visita Pastoral año 2019
Será este próximo jueves, 26 de febrero, cuando tenga lugar una reunión del Arzobispo con todos los sacerdotes de El Caudal, donde principalmente se procurará organizar, buscar fechas y días específicos para cada Unidad Pastoral y cada realidad de la zona. «Es una cita que prepara concienzudamente con el secretario del Arzobispo, con la agenda en la mano y después perfilando el plan con detalle para que no se pierda nada, como dice el Evangelio», explica Miguel del Campo.
El Arciprestazgo de El Caudal cuenta hoy con 14 Unidades Pastorales que continúan en permanente renovación. Es una población más bien envejecida, similar a la Asturias rural y con pocos niños. «La comunidad cristiana, al igual que el resto de la población, también está mermada y además la zona tiene una historia reciente y una idiosincrasia muy particular por lo que la gente que acude a la Iglesia es gente piadosa y muy valiente, que persevera. Es decir, los que están, están porque saben lo que buscan y a lo que van. Y eso hoy, es de agradecer», reconoce el Arcipreste.

Visita Pastoral 2019
Dentro de las múltiples posibilidades que se pueden dar en una Visita Pastoral, Miguel del Campo quisiera repetir el esquema que siguió siendo párroco en el Arciprestazgo de El Acebo. «Planteé al secretario la posibilidad de acudir a todas las parroquias. Eso es algo muy difícil puesto que son muchas y el horario siempre va justo, pero lo conseguimos y decidimos incluir, entre los lugares a visitar, los cementerios, que en aquel caso eran todos parroquiales». «Una vez allí –cuenta– teníamos una oración muy bonita por toda la gente que, en otro tiempo, había estado en esa parroquia y ahora descansaban allí, qué de historias y qué de testimonios se llevarían consigo. Fue algo precioso y, si tenemos oportunidad, quisiera volver a intentar tener esa oración en los cementerios parroquiales. Visitamos a los que están, pero también a los que estuvieron y ya no se encuentran entre nosotros, pero que tuvieron también un lugar en su parroquia».