«Asturias ya no se encuentra entre las regiones con mejor situación económica»

Publicado el 13/02/2026
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«Asturias ya no se encuentra entre las regiones con mejor situación económica»
(En la foto, Pilar Díaz Cano durante la presentación del último Informe Foessa en Asturias)

La pasada semana se presentaba en Oviedo el último Informe Foessa, con los datos pertenecientes a nuestra Comunidad Autónoma de Asturias. La Fundación FOESSA fue creada por Cáritas Española en el año 1965 con el objetivo de servir a la sociedad  a través de la realización de estudios de investigación sobre la realidad social, cultural y económica de España. Estos estudios se presentan aproximadamente cada cuatro años y son el resultado de un profundo trabajo llevado a cabo por profesionales en diversos ámbitos y lo cierto es que cuentan hoy con un prestigio muy reconocido en nuestro país. Hablamos con Pilar Díaz Cano, Responsable técnico del Servicio de Análisis y Estudios de Cáritas diocesana Oviedo.

Si hubiera que resumir la aportación de este último Informe Foessa para Asturias en un titular, ¿cuál sería? 
Básicamente sería que la exclusión social en Asturias ha ganado en intensidad. Es decir, si nosotros situáramos a las personas de Asturias como en dos zonas: en la zona de integración y en la zona de exclusión, lo que ha ocurrido en Asturias en los últimos años, desde el 2018 a la actualidad, es que, si bien hay un 80 % de población aproximadamente que está en integración, son menos las personas que no tienen ningún problema, es decir, que se encuentran en integración plena. Hay cada vez más personas en la zona de integración que tienen más problemas, aunque esos problemas no sean tan graves como para situarlos en la zona de la exclusión.
Y lo que ha ocurrido en la zona de la exclusión es que ha aumentado en 10.000 personas desde el 2018. Ahora mismo hay unas 200.000 personas en esta zona y además tienen más problemas, es decir, que quien tenía dos o tres problemas en el 2018, ahora no son los que tengan estos, sino además, han aumentado, han ampliado, tienen más dificultades. Por eso decimos que ganan intensidad. Las personas en exclusión severa han aumentado.

Los resultados que ha extraído el informe FOESSA son, en muchas ocasiones, comunes a todos los territorios en España. ¿Tiene Asturias alguna peculiaridad?
Asturias, en tasas de pobreza, se encuentra bien situada a nivel nacional. El mapa de la exclusión en España alcanza principalmente a toda la zona del Mediterráneo, Castilla y Extremadura y las Islas Canarias. Hay que entender que la exclusión no solo es pobreza económica, sino que se analiza en muchas dimensiones y que una persona incluso puede no ser pobre económicamente pero sí estar excluida. Por ejemplo, una persona mayor que tiene aislamiento social, que no cuenta con nadie para que le ayude o que tiene problemas con la vivienda. El mapa en España de la pobreza relativa, por así decirlo y de la exclusión social, difieren un poco pero sí que es verdad que las Comunidades Autónomas que están mejor situadas son las de mitad de España para arriba. Por supuesto, no nos podemos comparar con Navarra o con el País Vasco, que son las que mejores puestos alcanzan. En Asturias lo que ahora se percibe es que, hace años, se encontraba entre los mejores puestos y ahora no, ahora es una situación intermedia. La sociedad asturiana se está fragmentando y, aunque haya personas, la mayoría de ellas, en situación de integración, cada vez hay más personas en situación de exclusión, lo cual hace que retrocedamos en este ranking de Comunidades Autónomas.

La progresiva desaparición o el descenso de las clases medias es un hecho que habéis constatado en el Informe Foessa. ¿A qué se debe este cambio y en qué se nota?
Se nota en la desigualdad social. Las zonas intermedias de exclusión moderada y de integración precaria van desapareciendo y se van haciendo cada vez más extremas las diferencias entre una persona que se encuentra en integración y la persona en exclusión. Si antes era a lo mejor se trataba de una diferencia de 5 puntos, pues ahora ha aumentado a 10. Es una situación de fragmentación social. ¿Por qué se produce? No hay una sola variable, son muchas, como por ejemplo la precariedad en el empleo, hay trabajos muy mal pagados. Por otro lado, no es lo mismo tener vivienda en propiedad o que tú puedas pagarte una vivienda en propiedad que tener que vivir pagando la renta en un mercado de alquiler, que cada día sube más. Todo eso genera una polarización social y va afectando la clase media. Por otro lado, en Asturias es verdad que la base industrial era muy potente en un principio y, aunque fuera clase obrera, los puestos de trabajo estaban muy bien pagados. Ahora eso va desapareciendo cada vez más.

Precisamente el Informe Foessa señala que la vivienda y el empleo son los «motores de la exclusión social» 
Sí, en realidad hay cuatro motores. Uno son las redes de apoyo. No es lo mismo estar en integración o estar en exclusión y tener a alguien que te apoye en un momento delicado en tu vida. Todo el mundo pasa por crisis y si tú tienes un contexto social, familiar, de amistades, es decir una red de apoyo –que también puede ser institucional–, que te salve de ese momento de crisis, pues tú seguramente no te veas afectado. Hoy una de las claves para situarse en un contexto de exclusión, es es no contar con esas redes. Es más, el 46% de las personas en situación de exclusión señalan que no cuentan con redes de apoyo.

Otro motor es la renta. Es decir, la garantía de rentas mínimas. Hoy en día es verdad que aunque las rentas se mantengan, como ha subido tantísimo el IPC, estas hacen que no tengas la misma capacidad. Y después, en relación a la vivienda y en relación al empleo hay dos características que son fundamentales. El problema de la vivienda es estructural: no sólo afecta a Asturias, sino que afecta a todo el país. Estamos hablando de que se ha encarecido el precio de la vivienda por compra en un 21% y en un 31% en el mercado de alquiler. Y que hay 76.000 hogares que, una vez sufragados los gastos de alquiler y los gastos de suministros, se quedan debajo del umbral de la pobreza. Aún aumentado las rentas mínimamente, el precio de la vivienda ha aumentado tantísimo que las familias no son capaces de sufragar. Esto genera que haya 120.000 hogares en Asturias que se encuentren en situación de vivienda insegura, esto quiere decir que no tienen la seguridad de poder seguir viviendo en esa vivienda al fin de mes y, además, 50.000 aproximadamente que viven en condiciones de hacinamiento o insalubridad.

En relación al empleo, podemos decir que se ha creado empleo y la situación en ese sentido ha mejorado en Asturias pero, ¿qué empleo se ha creado? Se ha creado un empleo precarizado, es decir, que aunque hayan aumentado las rentas, no lo han hecho lo suficiente porque, si calculamos con el aumento del IPC y el aumento de las rentas, nos saldría un saldo de dos puntos porcentuales negativos, es decir, con más ingresos, aún así salimos perdiendo. Además muchísima gente trabaja a tiempo parcial y querrían trabajar todo el año o bien tener una jornada completa.